Nuevo sistema para controlar la presión y el riesgo de infarto

La reanudación del Diplomado  Atención al Paciente Hipertenso se efectuará  el día viernes 4 de Septiembre, a las 9 am.  y que se efectuará, como está programado,  en el Anfiteatro del Hospital Calixto García. La coordinadora de este módulo de " HTA y cerebro" es la Profesora Dra.  Yamilé Valdés   con la que  puden comunicarse  por: 

Teléfono  7838 2205    o  por Email:  yamile.valdes@infomed.sld.cu

A través de un análisis de sangre se mide la concentración de una enzima. El análisis de una enzima, que determina el estado de las arterias cardiovasculares, permite aplicar un tratamiento más personalizado de la hipertensión arterial y reducir el riesgo de infarto.

Así lo reveló el informe preliminar del XVII Congreso Argentino de Hipertensión Arterial, que sesionó recientemente en el hotel Sheraton de la ciudad de Buenos Aires.

La nueva práctica médica consiste en conocer los niveles de la enzima telomerasa, medidos a través de un análisis genético de la sangre.

Esto posibilita la aplicación de fármacos específicos que controlan mejor la hipertensión y reducen el riesgo de infarto de miocardio y cerebrovascular en los pacientes con presión arterial alta.

Los niveles de esa enzima son fundamentales para determinar la edad de las arterias, que es un factor complejo que permite medir objetivamente el deterioro arterial por causas riesgosas como el tabaquismo, el sedentarismo y la obesidad, en comparación con el grado de deterioro natural, según la edad real del paciente.

La determinación de laboratorio de la concentración de telomerasa, como se indicó, posibilita saber la "edad" de los vasos sanguíneos, lo que en muchos casos difiere de la edad real de la persona; y conocer ese dato permite desplegar un enfoque personalizado para tratar la hipertensión de cada paciente, aunque hombres y mujeres requieren diferentes tratamientos.

Con tratamientos personalizados, diferenciados según el sexo y la edad del paciente -no tanto la edad cronológica de éste, sino la edad arterial, marcada por el análisis de la enzima cuyo descubrimiento mereció el último Premio Nobel de Medicina, se logra un mejor control de la hipertensión arterial (HTA).

Daniel Suárez, presidente del congreso médico, sostuvo que "la experiencia argentina en cuanto a la aplicación de ese análisis será un pilar importante en el conocimiento de los tratamientos de la hipertensión arterial".

La hipertensión es un enfermedad que se manifiesta con niveles de presión arterial superiores a los 13 de máxima y ocho de mínima y deteriora las arterias, la función vital de los riñones y también puede dañar el cerebro a través de imperceptibles microinfartos.

La enfermedad es crónica y se trata con una dieta baja en sal, la adopción de hábitos saludables y si es necesario, se le suministra al paciente una medicación, que evita la suba de la presión arterial y ayuda a proteger el sistema cardiovascular.

"Los métodos basados en la genética son sin duda el futuro, aunque actualmente tenemos formas de medir el envejecimiento vascular acelerado", señaló el Dr. Hernán Gómez Llambí, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (Saha), en referencia al análisis de la telomerasa, enzima que determina la capacidad de renovación de las células que se pierde con la edad, y cuya función en los cromosomas fue descubierta por los científicos Elizabeth Blackburn, Elizabeth Creider y Jack Szoztak, que recibieron el Premio Nobel en 2009.

La cardióloga Carol Kotliar explicó que en la actualidad hay tratamientos específicos para el fortalecimiento de las paredes arteriales, que aplicados adecuadamente según el índice de envejecimiento vascular prematuro.

"Está demostrado que permiten controlar mejor la HTA y que reducen el riesgo de infarto y de ACV", dijo Kotliar, quien además señaló que en la actualidad se detecta este deterioro prematuro de las arterias mediante la mecánica vascular, que incluye la evaluación de la rigidez, el grosor de las paredes arteriales, la función de sus tejidos y la detección de placas de ateroma, mediante técnicas como la ecografía Doppler aplicadas a las arterias carótida y femoral. Los pacientes con mayor deterioro reciben un tratamiento diferenciado, aseguró la Dra. Kotliar quien también aludió al impacto causado por los trastornos del ánimo sobre las paredes arteriales.

El abordaje de la enfermedad es muy amplio y según las estadísticas médicas, sólo un 14% de los pacientes hipertensos se trata adecuadamente para mantener su presión en niveles que no represente un riesgo significativo para su salud.

El Dr. Gómez Llambí indicó que "el control de la presión es una especialidad amplia que involucra, entre otros, a cardiólogos, nefrólogos, diabetólogos, neurólogos y médicos generalistas".

El especialista añadió que "también influyen la predisposición genética y hasta ciertas características de la personalidad".

Estimó que "los métodos basados en la genética son sin duda el futuro, pero actualmente tenemos formas de medir el envejecimiento vascular acelerado que es fundamental para tratar la hipertensión".

Esa patología, debido a las diferencias fisiológicas y hormonales, se manifiesta de manera diferente en el hombre y en la mujer, por eso no existe un tratamiento estándar y los médicos aconsejan estudiar las características de cada paciente.

La Dra. Judith Zilberman, cardióloga del Hospital Argerich y presidente del Comité Científico del Congreso, indicó que "se sabe que los estrógenos tienen un efecto adicional protector de la vasculatura que las mantiene a las mujeres relativamente menos expuestas a las enfermedades cardiovasculares durante la edad fértil".

"Pero a partir de la menopausia, justamente cuando los niveles de esas hormonas femeninas caen, se incrementan notablemente la prevalencia de la hipertensión y otros factores de riesgo cardiovascular", puntualizó. En ese sentido, advirtió que "luego de la menopausia la mujer puede incrementar los valores de presión arterial, pudiendo igualar o superar los valores del hombre a igual edad".

(Fuente: www.eldia.com.ar)