Cerca de dos millones de españoles padecen de apnea del sueño.

La reanudación del Diplomado  Atención al Paciente Hipertenso se efectuará  el día viernes 4 de Septiembre, a las 9 am.  y que se efectuará, como está programado,  en el Anfiteatro del Hospital Calixto García. La coordinadora de este módulo de " HTA y cerebro" es la Profesora Dra.  Yamilé Valdés   con la que  puden comunicarse  por: 

Teléfono  7838 2205    o  por Email:  yamile.valdes@infomed.sld.cu

La enfermedad no es exclusiva de los adultos y también la sufren los niños, llegando a afectar al 4% de la población infantil
La apnea obstructiva del sueño (SAOS) es una enfermedad que afecta entre el 4 y el 6% de hombres y 2 y 4% de mujeres adultos en edades medias, por lo que los doctores Emilio Macias, estomatólogo y miembro de la Academia Europea de Odontología del Sueño, y Mónica González, especialista en neumología y médico adjunto de la Unidad del Sueño y Ventilación del Hospital Marqués de Valdecilla, calculan entre 1.200.000 y 2.150.000 sujetos portadores de SAOS relevante y, por tanto, con necesidad de tratamiento.

No obstante, recalcaron que «tan sólo se diagnostican y tratan entre el 5 y el 9% de la población» a lo que hay que unir que la apnea del sueño no es una enfermedad exclusiva de los adultos sino que también la pueden padecer los niños llegando a afectar entre el 3 y el 4% de la población infantil entre los 4 y 5 años de edad.

La apnea obstructiva del sueño, o también conocida por sus iniciales, SAOS, está estrechamente relacionada con el ronquido, y consiste en el cese intermitente del flujo de aire por la nariz y por la boca durante el sueño, en periodos de más de 10 segundos, pudiendo llegar a los dos minutos de duración.

El doctor Macías explicó que el cierre de la vía aérea superior trae como consecuencia el fenómeno de la apnea, causando ésta una asfixia progresiva hasta que se produce el despertar del individuo, momento en el que se restablece la permeabilidad de la vía respiratoria. Esta secuencia puede repetirse entre 300 y 400 veces durante una misma noche y trae como consecuencia un estado de somnolencia diurna excesiva, estando cada vez más implicado como factor de riesgo en los accidentes laborales y de tráfico. Asimismo, recalcó que otras manifestaciones importantes del SAOS son las neuro-psiquiátricas debido a la severa fragmentación del sueño así como las alteraciones cardiacas, cerebrovasculares e hipertensión arterial.

Los doctores Emilio Macías y Mónica González y otros miembros de esta Unidad presentaron en el Symposium que la European Academy of Dental Sleep Medicine, celebrado recientemente en Nantes (Francia), un protocolo de colaboración e integración del ortodoncista en una Unidad del Sueño.

Durante este congreso también se abordó el papel preventivo de los tratamientos ortopédicos-ortodóncicos en niños con anomalías del crecimiento del maxilar y/o mandíbula con la finalidad de dotar un patrón esquelético facial menos propenso al cierre de la vía aérea superior. La comunicación suscitó un gran interés tanto por parte del comité organizador como de los miembros asistentes al congreso en un tema en el que la Unidad del Sueño y Ventilación del Valdecilla es pionera a escala nacional en cuanto a la utilización de los aparatos orales de avance mandibular en el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño.

Emilio Macias explicó que el tratamiento más empleado para las personas afectadas por este síndrome es una mascarilla nasal que deben utilizar cada vez que concilian el sueño. «Esta mascarilla va conectada a un sistema de flujo de aire (CPAP) que mantiene la presión en la vía aérea superior, evitando su colapso o cierre y asegurando de este modo la oxigenación del individuo. Este tratamiento, aunque tiene un efecto muy positivo para el paciente, produce ruido y dado su tamaño es incómodo de desplazar en los viajes», matizó el especialista.

Apneas infantiles

Sin embargo, la apnea del sueño no es una enfermedad exclusiva de los adultos sino que también la pueden padecer los niños, llegando a afectar al 3-4% de la población infantil entre los cuatro y cinco años de edad.

Según explicó Emilio Macias, lo más importante en estos casos es hacer un diagnóstico precoz con el fin de evitar o reducir los efectos nocivos que esta enfermedad tiene sobre el crecimiento, el sistema cardiovascular y el desarrollo del aprendizaje y de la conducta ya que con frecuencia desarrollan cuadros de hiperactividad, déficit de atención, enuresis y más adelante pobre rendimiento escolar. La causa principal de esta patología en los niños es el crecimiento excesivo de las amígdalas y vegetaciones pudiendo llegar a resolverse en un 80% de los casos aproximadamente después de la cirugía de las mismas.

(Fuente: www.eldiariomontanes.es)